NOTA: El texto que aparece a continuación fue redactado para leerlo en el Pleno del día 29 de julio de 2021. Por un error, nuestra solicitud de participación se presentó fuera de plazo por apenas unos minutos. Pensamos que podríamos revocar este error y que obtendríamos permiso para nuestra participación. No fue así, pese a lo cual, publicamos aquí este texto pues consideramos de gran importancia su contenido. La negativa a que pudiéramos darlo a conocer por un mero error administrativo da cuenta del talante del equipo de gobierno bipartito del Sr. Barcala Sierra respecto a la participación ciudadana.
Coordinadora Alicante Limpia (CAL), 29 de julio de 2021
(este texto es @copyleft siempre y cuando se cite la fuente)
El Concejal de medioambiente, Sr. Villar, nos tiene muy acostumbrados a su política de desprecio al medioambiente. Esto no es una opinión de la Coordinadora Alicante Limpia sino un hecho constatado tras ver los datos de separación de residuos en la ciudad de Alicante, y es que no se llega al 10% cuando en 2020 tendríamos que haber llegado ya al 50% de residuos municipales destinados a la preparación para la reutilización, el reciclado y otra valorización de los residuos.
En 2025 tendríamos que alcanzar el 55%; el 60% en 2030 y el 65% en 2035. Estas son cifras, actualmente, de todo punto inalcanzables en la ciudad de Alicante debido la ausencia de una política medioambiental seria y comprometida por parte de este equipo de gobierno.
Sin embargo, el escándalo de ver un camión de recogida de residuos, tal y como publicó el diario Información el pasado 2 de julio, noticia de la que se hizo eco Antena3, mezclando los residuos de los contenedores gris, azul y amarillo, no solo confirma sino que supera nuestros temores y recelos acerca de la nefasta gestión de residuos del equipo de gobierno que dirige Luís Barcala, y más con un Plan local pendiente de aprobación que es vacío, totalmente insuficiente y que incluso, en determinados puntos, incumple la legislación vigente.

La respuesta de la UTE, culpabilizando al trabajador, no es sino la manera habitual de la adjudicataria de evadir su responsabilidad sobre el control de sus propios trabajadores (si es que éstos no están haciendo lo que se les manda hacer) así como también la prueba de que se saben impunes frente al Ayuntamiento de Alicante, que es el responsable último del contrato y quien debe ejercer pero no ejerce el control necesario sobre los trabajos que realiza la UTE, como queda de manifiesto viendo el estado de abandono, suciedad y proliferación de insectos voladores en la segunda ciudad más sucia del país.
Lo más escandaloso, si cabe, es que ya hay noticias de que esta barbaridad medioambiental, que habrá que ver el recorrido judicial que pudiera llegar a tener, no ha sido un hecho aislado sino una práctica que se lleva a cabo habitualmente en determinados puntos de la ciudad.
Ante todo este despropósito no cabe sino exigir una explicación hasta llegar a las últimas consecuencias de lo sucedido utilizando los mecanismos que la legalidad permita, pues la ciudadanía TIENE derecho a saber por qué suceden tantas cosas inadmisibles relacionadas con el servicio de limpieza y gestión de residuos en nuestra ciudad.
Al mismo tiempo, queremos recordar al máximo responsable del Consistorio, Sr. Barcala, que es la ciudadanía quien acabará pagando las multas que nos llegarán por los desmanes (consentidos) que la UTE viene cometiendo desde hace años.
Por todo lo anterior, la Coordinadora Alicante Limpia apoyará cualquier tipo de iniciativa encaminada a esclarecer total y absolutamente estos hechos, los cuales pudieran ser constitutivos de un presunto delito medioambiental.
